México está siendo desarmado desde adentro… y nadie quiere hablar de eso
🗓️24 Nov 2025 🌐 Nacional 👩🦱 Administrador 📊 1113 vistas
México no necesita conspiraciones para estar en riesgo.
Basta con ver lo que está ocurriendo, en tiempo real, frente a nuestros ojos.
Mientras el gobierno presume “transformación”, el país se está quedando sin contrapesos, sin árbitros, sin frenos y sin defensas institucionales.
Y cuando un país se queda sin eso, la historia es clara: se rompe.
1. Morena desmontó los candados que protegían a México del autoritarismo
No lo dicen abiertamente, pero los hechos hablan:
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Se debilitó el INE.
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Se aplastaron organismos autónomos incómodos.
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Se aprobó una reforma judicial que pone a jueces y ministros a merced del partido gobernante.
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Se convirtió al Congreso en una maquinaria automática para aprobar lo que venga desde Palacio.
Esto no es “austeridad” ni “democracia participativa”.
Es control total.
Es captura del Estado.
Y es exactamente así como comienzan los proyectos hegemónicos.
2. Ahora van por los recursos: agua, energía, minas, territorio
La nueva Ley de Aguas que está incendiando Chihuahua no es un accidente.
Es el siguiente paso para que el gobierno federal centralice la llave del recurso más estratégico del país.
¿Saben qué pasa cuando le quitas agua a un estado agrícola?
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Lo arrodillas.
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Lo haces dependiente.
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Lo forzas a negociar.
Por eso ya hay productores hablando de huelga fiscal y de dejar de enviar dinero a la Federación.
Esto no es ruido:
Esto es una grieta real en la unidad del país.
3. Mientras tanto, el crimen organizado gobierna regiones enteras
Ante la inacción del gobierno, cárteles controlan:
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Cobros de piso
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Cultivos
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Rutas
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Puertos
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Aduanas
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Elecciones locales
Esto se llama pérdida de soberanía interna.
Un país puede romperse sin necesidad de que un estado se declare independiente.
Basta con que el gobierno deje de gobernar partes enteras del territorio.
4. ¿Balcanización? No hace falta un plan secreto
Muchos se preguntan si existe un “Plan Balcanizar México”.
La verdad es más simple… y más inquietante:
No hace falta un plan para destruir un país. Basta con hacer exactamente lo que está haciendo este gobierno: debilitar instituciones, polarizar al pueblo, castigar estados productivos y permitir que el crimen llene el vacío.
La fragmentación no se grita: se cocina.
Y México ya está en el fuego.
5. El gobierno no solo no actúa: alimenta la fractura
En vez de resolver problemas, Morena los convierte en armas políticas.
A cualquiera que protesta lo acusan de:
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“conservador”,
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“fascista”,
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“magnate financiado por empresarios”,
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o “enemigo de la transformación”.
Así desprecian la inconformidad social.
Así minimizan el hartazgo.
Así justifican su propia incapacidad.
Este gobierno ha logrado algo que parecía imposible:
dividir al país mientras se dice defensor del pueblo.
6. México está en un punto crítico
Por primera vez en décadas:
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estados hablan de rebelión fiscal,
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agricultores desafían al centro,
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instituciones esenciales están bajo ataque,
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y partes del país están controladas por criminales.
Todo al mismo tiempo.
Todo bajo el mismo sexenio.
Todo bajo el mismo discurso:
“No pasa nada, nosotros somos el pueblo.”
7. No es exageración: es advertencia
México no se rompe de la noche a la mañana.
Se rompe por acumulación:
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de negligencia,
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de decisiones autoritarias,
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de leyes que castigan regiones,
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de gobiernos que callan ante el crimen,
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y de ciudadanos cansados de ser ignorados.
Eso es lo que estamos viviendo.
8. Despierta, México. Antes de que sea demasiado tarde.
Lo que hoy parece “polémica política” mañana puede convertirse en conflicto territorial.
Lo que parece “reforma necesaria” puede ser disolución institucional.
Lo que parece “simple protesta agrícola” puede ser ruptura del pacto federal.
No es reacción exagerada.
No es teoría conspirativa.
Es la realidad.
Y la única defensa que queda es una ciudadanía despierta y un pueblo dispuesto a decir basta.
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